De la Rosa, El dato que explica que siga teniendo oportunidades.

La afición lleva meses cuestionando e protagonismo de De la Rosa, pero las estadísticas cuentan una historia mucho más compleja de lo que parece.

De la Rosa: ¿se le han dado demasiadas oportunidades o los números son mejores de lo que parece?

Si hay un jugador que divide a la afición del Cádiz, ese es De la Rosa.

Cada vez que aparece en el once titular se repite el mismo debate. Para algunos, es un futbolista con condiciones que todavía no ha explotado. Para otros, ha tenido más oportunidades de las que merecen sus números.

Pero, ¿qué dicen realmente las estadísticas?

Vamos a analizar su temporada y comprobar si las críticas están justificadas.


De la Rosa

Lo primero: ¿qué producción ofensiva ha tenido?

De la Rosa en el Cádiz CF a disputado 1.442 minutos durante la temporada.

En ese tiempo registró:

  • 2 goles.
  • 2 asistencias.
  • 2,17 goles esperados (xG).
  • 1,54 asistencias esperadas (xA).
  • 17 disparos.
  • 21 oportunidades creadas.

La primera conclusión es interesante.

Su producción real coincide prácticamente con la esperada.

Marcó 2 goles con un xG de 2,17 y repartió 2 asistencias con un xA de 1,54.

Es decir:

No estamos ante un jugador que esté fallando ocasiones claras constantemente ni ante uno que esté teniendo mala suerte.

Simplemente produce lo que generan sus acciones.


El dato que explica parte del debate

Cuando un aficionado piensa en un extremo suele esperar una cifra importante de goles o asistencias.

Sin embargo, De la Rosa participó directamente en:

4 goles en 1.442 minutos.

Eso equivale aproximadamente a una participación de gol cada 360 minutos.

Traducido:

Una intervención directa en gol cada cuatro partidos completos.

Para un jugador ofensivo no es una cifra especialmente alta.

Y probablemente ahí nace gran parte de la sensación de que «le falta algo».


Pero hay una estadística que juega a su favor

Las 21 oportunidades creadas.

Entre los jugadores ofensivos del Cádiz De la Rosa, es una cifra bastante respetable para los minutos que ha disputado.

Por ejemplo:

  • Creó más ocasiones que Diarra (10).
  • Creó muchas más que Tabatadze (2).
  • Se acercó a registros de jugadores con más minutos.

Esto indica que sí participa en la generación de juego ofensivo.

No es un extremo que desaparezca durante los partidos.


¿Y en el uno contra uno?

Aquí encontramos otra de sus asignaturas pendientes.

Intentó 14 regates y completó el 36,8%.

Es un porcentaje mejorable para un futbolista que juega por banda.

Para ponerlo en contexto:

  • Tabatadze: 57,1%.
  • Diarra: 61,9%.
  • Suso: 48,5%.

Si quieres marcar diferencias en Segunda División desde una banda, normalmente necesitas superar rivales con más frecuencia.

Y ahí De la Rosa todavía está lejos de los mejores registros de la plantilla.


Lo que muchos aficionados no ven

Hay otro aspecto que suele pasar desapercibido.

Registró:

  • 57 acciones defensivas.
  • 21 entradas.
  • 44 recuperaciones.

Son números elevados para un extremo.

Esto sugiere un jugador comprometido sin balón y dispuesto a trabajar para el equipo.

No aparece mucho en los resúmenes, pero los entrenadores suelen valorar muchísimo este tipo de perfiles.

Y probablemente explica parte de la confianza que varios técnicos han depositado en él.


Comparándolo con otros jugadores ofensivos

Cuando se comparan los datos con otros atacantes del Cádiz aparecen dos realidades:

De la Rosa, no es diferencial

Sus cifras ofensivas están lejos de las que marcan diferencias.

No tiene los números goleadores de Tabatadze.

No tiene la creatividad de Suso.

No tiene la influencia ofensiva de los futbolistas más determinantes de la categoría.

Pero tampoco se le puede reprochar nada

Genera ocasiones.

Aporta trabajo defensivo.

Participa en el juego.

Y cuando produce ocasiones, suele convertirlas de forma acorde a lo esperado.


Veredicto: ¿tiene razón la afición?

La respuesta es sí… y no.

La afición tiene razón cuando reclama más producción ofensiva.

Dos goles y dos asistencias son cifras escasas para un futbolista de banda que ha disputado más de 1.400 minutos.

Pero también es cierto que los números desmontan algunas críticas exageradas.

De la Rosa no es un jugador que desaparezca.

No es un futbolista que falle constantemente.

No es un caso de rendimiento muy por debajo de lo esperado.

Lo que muestran las estadísticas es algo mucho más simple:

De la Rosa aporta trabajo, equilibrio y participación, pero todavía no genera suficientes goles y asistencias para convertirse en un jugador decisivo.

Y ahí está la clave.

La cuestión no es si sirve o no sirve.

La cuestión es si, con 21 años, puede dar el salto que le permita pasar de ser un jugador útil a convertirse en uno que gane partidos.

Porque los números de esta temporada indican que todavía no ha llegado a ese punto.

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